«Al otro lado del arco mediterráneo se han pasado varios meses cantando una canción que lleva por título Battito anale (Latido anal). Cantándola y bailándola, porque como toda canción del verano que se precie, Battito anale tiene una sugerente coreografía. El artífice de esta oda al sexo anal, propagada a través de YouTube (y cuyos versos rezan así: "Salgo del hotel con mis andares cadenciosos y el culo bien caliente/ Me has sodomizado brutalmente, pero muy suavemente/ el anal 'beat' entra en mí por vía rectal y yo me abandono a su ritmo ancestral"), se llama Manuel Cuni. Más conocido artísticamente como Immanuel Casto, tiene 24 años y lleva desde los 17 haciendo uso de su talento musical para celebrar la sexualidad en todas sus formas, especialmente la homo. Lejos (mucho) quedan los tiempos del Over the rainbow o el Noa noa, himnos gays disfrazados de lo contrario donde las alusiones a la homosexualidad no por veladas resultaban menos obvias.»El País Online,05/09/2008








« Na Índia antiga, o sexo não era considerado em oposição à espiritualidade. Ao acto sexual era atribuído um lugar de honra. Homens e mulheres estudavam o Kama Sutra e textos similares. Os templos estavam cobertos de baixos-relevos ilustrando as mais diversas posições sexuais. Não é de admirar que uma percentagem significativa dos poemas que sobreviveram às monções, às guerras e chegaram até nós sejam poemas eróticos. A experiência erótica completa, desde o desabrochar do amor até depois da sua consumação, está brilhantemente representada nesses poemas.»












« A presente reedição da sua obra--prima Pacific Ocean Blue (1977), numa edição que lhe junta as canções de Bambu, um segundo álbum que gravou mas não chegou nunca a editar permitem, 25 anos depois da sua morte, um reavaliar da sua vida e obra. Justiça finalmente feita ao (curto) legado de um músico que viveu anos sob a sombra da aclamação global do génio do irmão Brian mas que, na verdade, tinha também em si uma voz criativa capaz do melhor. »





















« El ser humano es un animal que nace, crece, se reproduce y hace listas. Será porque no podemos resistirnos a transformarlo todo en una competición o porque el mundo necesita ganadores a los que admirar, envidiar o discutir, según la naturaleza de cada uno, y perdedores a los que compadecer, en el mejor de los casos; pero lo cierto es que no hay nadie que esté a salvo de las comparaciones ni oficio que no tenga su olimpiada, y por ese motivo, sin querer oír al escritor Mark Twain, que ya nos avisó de que en este mundo hay tres tipos de mentiras que son los embustes, las patrañas y las encuestas, nos pasamos la vida haciendo precisamente eso, encuestas y sondeos: quién es el político más influyente del país, el más fiable, el que merece menos crédito; quienes son las 10 personas más poderosas, las más admiradas, las más guapas; quiénes son los más ricos, los menos amables, los más deseados, los peor vestidos... »

